Hablemos de cáncer de vejiga

Hablemos de cáncer de vejiga

La aparición de sangre en la orina (hematuria) suele ser el primer signo de cáncer de vejiga. En algunos casos, puede haber suficiente sangre como para cambiar el color a naranja, rosa o, con menor frecuencia, rojo oscuro. A veces, el color de la orina es normal, pero se detectan pequeñas cantidades de sangre al realizar un análisis de orina, ya sea debido a los síntomas que presenta la persona o como parte de una revisión médica general. Además, la sangre en la orina no siempre está presente de forma continua, sino que puede aparecer y desaparecer con el tiempo.1


En ocasiones, el cáncer de vejiga también puede provocar cambios en los hábitos miccionales o síntomas irritativos, como aumento de la frecuencia urinaria, necesidad urgente de orinar o tener que levantarse varias veces durante la noche para orinar. Asimismo, puede causar dolor o escozor al orinar, dificultad para expulsar la orina o un flujo de orina más débil de lo normal.1


Tanto la hematuria como los síntomas miccionales o irritativos suelen deberse con mayor frecuencia a causas distintas del cáncer de vejiga, como infecciones del tracto urinario, cálculos en la vejiga o los riñones, una vejiga hiperactiva, tumores benignos o agrandamiento de la próstata en los hombres.1


No obstante, en caso de que aparezcan estas señales, es importante consultar con el médico para identificar la causa y, si es necesario, recibir el tratamiento adecuado.1

¿Qué es el cáncer de vejiga?

El cáncer de vejiga o cáncer vesical es un tipo de tumor que comienza cuando las células de la vejiga comienzan a crecer sin control.2


La vejiga es un órgano hueco situado en la parte inferior de la pelvis cuya función principal es almacenar la orina. Está formada por varias capas. La mayoría de los cánceres vesicales comienzan en la capa más interna de la vejiga, llamada urotelio o epitelio de transición. A medida que el cáncer crece, puede invadir o atravesar las capas más profundas de la pared de la vejiga.2


El cáncer de vejiga suele agruparse en dos categorías, en función de si el tumor ha invadido o no la capa muscular principal de la pared de la vejiga:2


  • Cáncer de vejiga no músculo-invasivo. El tumor no ha llegado a la capa muscular de la vejiga. A veces, esta categoría se conoce como “cáncer de vejiga superficial”. En este grupo se incluyen tanto los tumores de vejiga no invasivos (estadio 0) como algunos cánceres invasivos en fase temprana (estadio I).2
  • Cáncer de vejiga músculo-invasivo. El tumor ha crecido hasta afectar, al menos, la capa muscular de la vejiga. Estos casos tienen mayor tendencia a diseminarse fuera de la vejiga y son más difíciles de tratar.2

Tipos de cáncer de vejiga

Existen diferentes tipos de cáncer de vejiga.2

  • Carcinoma urotelial o de células transicionales: comienza en las células uroteliales que recubren el interior de la vejiga,2 pero puede extenderse a las capas más profundas de la vejiga.3 Es el tipo de cáncer de vejiga más frecuente.2 De hecho, representa aproximadamente el 90% de todos los cánceres de vejiga.3
  • Carcinoma de células escamosas: las células tumorales se parecen a las células planas que se encuentran en la superficie de la piel.2 Representa el 5% de los casos de cáncer de vejiga a nivel mundial, y es más frecuente en África y Oriente Medio, probablemente, debido a la incidencia en estas regiones de la esquistosomiasis, una infección parasitaria que favorece la inflamación.3 En algunas personas, también está relacionado con la irritación crónica de la vejiga; por ejemplo, por el uso de un catéter durante períodos prolongados.4
  • Adenocarcinoma: comienza en las glándulas mucosas de la vejiga.4 Es una forma rara de cáncer de vejiga.4 Representa solo el 1-2% de todos los casos.2
  • Carcinoma de células pequeñas: comienza en células similares a las nerviosas, llamadas células neuroendocrinas. Pueden crecer muy rápido. Menos de un 1% de los cánceres de vejiga son de este tipo.2
  • Sarcomas: comienzan en los tejidos conectivos del cuerpo y, en la vejiga, pueden originarse en las células musculares, pero se trata de un tipo de cáncer muy raro.2

Epidemiología

El cáncer de vejiga es el noveno cáncer más común en todo el mundo5 y el quinto en Europa.6

En España, este tipo de tumor es el cuarto más frecuentemente diagnosticado en hombres y el octavo en mujeres. En total, se estima que se identificarán 23.929 casos nuevos en 2026. De estos, alrededor de un 81,5% se detectarán en hombres (19.496 casos) y el 18,5% restante, en mujeres (4.433 casos).5

En cuanto a la supervivencia, en España, la supervivencia neta a 5 años de las personas diagnosticadas de cáncer de vejiga entre 2013 y 2017 se situó en un 75,3% en hombres, y en un 77,5 % en el caso de las mujeres.5

¿Cuáles son los síntomas del cáncer de vejiga?

Los síntomas del cáncer de vejiga en sus estadios iniciales suelen ser la presencia de sangre en la orina (visible o detectable mediante un análisis de orina) y los cambios en los hábitos de micción o síntomas irritativos (aumento de la frecuencia, urgencia miccional; dolor, ardor o dificultad al orinar, o un flujo de orina más débil de lo normal).1

En etapas más avanzadas de la enfermedad, cuando el cáncer de vejiga es de gran tamaño o se ha extendido a otras partes del cuerpo, también pueden aparecer los siguientes síntomas:1

  • Incapacidad para orinar.
  • Dolor a un lado de la parte baja de la espalda.
  • Pérdida de apetito y pérdida de peso.
  • Cansancio o debilidad.
  • Hinchazón en los pies.
  • Dolor óseo.

Muchos de estos síntomas son más propensos a deberse a otra causa distinta del cáncer de vejiga, pero es importante que sean evaluados por un profesional sanitario.1

Factores de riesgo

Existen factores de riesgo que pueden hacer que el cáncer de vejiga sea más propenso a desarrollarse. Entre ellos:

  • Fumar: como ocurre con el cáncer de pulmón, fumar tabaco es el mayor factor de riesgo para el cáncer de vejiga. Representa alrededor del 50-65% de todos los casos de cáncer de vejiga.3
  • Exposición a determinadas sustancias químicas: algunas sustancias químicas pueden aumentar el riesgo de desarrollar cáncer de vejiga. Entre ellas, se encuentran el arsénico y los compuestos utilizados en la fabricación de tintes, caucho, cuero, textiles y productos de pintura.4 Se estima que este factor de riesgo representa en torno a un 20% de los casos.3
  • Edad avanzada: el cáncer de vejiga puede desarrollarse a cualquier edad, pero el riesgo aumenta conforme envejecemos y la mayoría de los diagnósticos ocurren a partir de los 55 años.4 En España, alrededor de un 72 % de los casos se detectan en mayores de 65 años.7
  • Sexo: los hombres son más propensos a desarrollar cáncer de vejiga que las mujeres.4
  • Otros factores de riesgo incluyen radioterapia, tratamiento previo con ciertas quimioterapias, infecciones urinarias, el uso a largo plazo de un catéter urinario, cálculos renales o vesicales, otras causas de irritación crónica de la vejiga y esquistosomiasis.8

Diagnóstico del cáncer de vejiga

Ante la presencia de alguno de los signos o síntomas del cáncer de vejiga, el médico puede indicar una serie de pruebas, como analizar una muestra de orina para detectar:9

  • Infecciones del tracto urinario (cultivo de orina), ante la presencia de síntomas urinarios que pueden ser debidos a una infección. Hay que tener en cuenta que las infecciones de las vías urinarias y el cáncer de vejiga pueden causar síntomas similares.
  • Signos de sangre u otras sustancias (uroanálisis).
  • Células cancerígenas o precancerígenas (citología urinaria).

Ante la sospecha de cáncer de vejiga, también puede ser necesario realizar una prueba de imagen, como una tomografía computarizada, para obtener información sobre el tamaño, la forma y la posición de cualquier posible tumor presente en el tracto urinario, incluyendo la vejiga.9

Otra prueba habitual es la cistoscopia, en la que un urólogo inserta a través de la uretra hasta la vejiga un cistoscopio, que es un tubo delgado, largo y flexible, con una linterna y una cámara en el extremo. Esto le permite visualizar el revestimiento interno de la vejiga, así como tomar pequeñas muestras (biopsias) de zonas anormales en caso de ser necesario.9

La cistoscopia puede utilizarse para realizar el diagnóstico inicial del cáncer de vejiga, pero, generalmente, necesita confirmación mediante una intervención conocida como resección transuretral de cáncer de vejiga (RTUV o TURBT, por sus siglas en inglés). Durante este procedimiento, el médico extirpa cualquier tumor presente en el revestimiento de la vejiga, así como una parte del músculo de la vejiga que rodea al tumor. Las muestras extraídas se envían a un laboratorio para determinar la presencia de cáncer. Si se confirma el cáncer, las pruebas permiten saber si este ha invadido la capa muscular de la pared de la vejiga. Esta información es fundamental para determinar el estadio y ayudar a elegir las opciones de tratamiento más adecuadas.9

Estadios del cáncer de vejiga

Hay diferentes estadios del cáncer de vejiga, que sirven para determinar la extensión del tumor. El estadiaje de la enfermedad es uno de los factores más importantes para decidir el tratamiento y estimar el pronóstico.10

La etapa más temprana del cáncer de vejiga se determina como estadio 0 y, a medida que el tumor se extiende, se clasifica desde el estadio I al IV.10 Los cánceres de vejiga en estadios 0 y I se consideran no músculo-invasivos.2

Estadio 0
Estadio I
Estadio II
Estadio III
Estadio IV
Estadio 0
El estadio 0 se considera cáncer de vejiga no invasivo. Se encuentran células cancerosas en el tejido que recubre el interior de la vejiga, pero no han invadido la pared.11
El estadio 0a (también llamado carcinoma papilar no invasivo) puede presentar el aspecto de crecimientos largos y delgados que se extienden hacia el interior de la vejiga.11
El estadio 0is (también llamado carcinoma in situ) es un tumor plano situado en el tejido que recubre el interior de la vejiga.11
Estadio I
El estadio I es una forma de cáncer de vejiga no músculo-invasivo que se ha propagado al tejido conectivo, pero no ha alcanzado las capas musculares de la vejiga.11
Estadio II
El estadio II también puede describirse como cáncer de vejiga músculo-invasivo.11
El cáncer se ha propagado a través del tejido conectivo hacia las capas musculares de la vejiga.11
Estadio III
El estadio III también puede describirse como cáncer de vejiga localmente avanzado. Se divide en los subestadios IIIA y IIIB.11
En el estadio IIIA, el cáncer ha crecido atravesando los músculos y la pared de la vejiga hasta llegar a la capa de grasa que la rodea, y puede haberse propagado a la próstata y/o a las vesículas seminales en los hombres, o al útero y/o a la vagina en las mujeres, pero no se ha diseminado a los ganglios linfáticos. O bien se ha propagado a un ganglio linfático de la pelvis que no se encuentra cerca de las arterias ilíacas comunes.11
En el estadio IIIB, el cáncer se ha propagado a más de un ganglio linfático de la pelvis que no está cerca de las arterias ilíacas comunes o, al menos, a un ganglio linfático cercano a dichas arterias.11
Estadio IV

El cáncer de vejiga en estadio IV también se denomina cáncer de vejiga metastásico y se divide en los estadios IVA y IVB.11

En el estadio IVA, el cáncer se ha propagado a la pared abdominal o pélvica, o a los ganglios linfáticos situados por encima de las arterias ilíacas comunes.11

En el estadio IVB, el cáncer se ha propagado a otras partes del cuerpo, como los pulmones, el hígado o los huesos.11

Tratamiento

Las opciones de tratamiento del cáncer de vejiga dependen de varios factores, incluidos el tipo, el grado y el estadio del cáncer. También se tienen en cuenta el estado de salud general de la persona con la enfermedad y sus preferencias respecto al tratamiento.12

El tratamiento del cáncer de vejiga puede incluir:12

  • Cirugía: para extirpar las células cancerosas. Se puede realizar una resección transuretral de vejiga (RTUV), que permite extirpar el cáncer que afecta a las capas internas de la vejiga, pero no ha invadido el músculo.
    En otros casos, puede ser necesario realizar una cistectomía, una intervención que consiste en extirpar toda la vejiga o una parte de esta.
  • Quimioterapia en la vejiga (quimioterapia intravesical): para tratar el cáncer de vejiga que está confinado al revestimiento de la vejiga y tiene un alto riesgo de recurrencia o de progresión a una etapa más avanzada.
  • Quimioterapia para todo el cuerpo (quimioterapia sistémica): para aumentar las probabilidades de curación en personas que se someten a una cirugía para extirpar la vejiga, o como tratamiento principal cuando la cirugía no es una opción.
  • Radioterapia: para destruir las células cancerosas. A menudo, se utiliza como tratamiento principal cuando la cirugía no es una opción o no es deseada. En estos casos, a veces se combina con quimioterapia.
  • Inmunoterapia: para estimular el sistema inmunitario del organismo con el objetivo de combatir las células cancerosas, ya sea en la vejiga o en todo el cuerpo.
  • Terapia dirigida: para tratar el cáncer avanzado cuando otros tratamientos no han dado resultado.

El equipo médico también podría recomendar una combinación de diferentes enfoques terapéuticos.12 Y, en algunos casos, el profesional sanitario podrá ofrecer a la persona con cáncer de vejiga la participación en ensayos clínicos.

Seguimiento

La mayoría de los casos de cáncer de vejiga se diagnostican en una etapa temprana, cuando el cáncer es altamente tratable, pero pueden reaparecer después del tratamiento. Por este motivo, es importante realizarse pruebas de seguimiento durante años después del tratamiento para poder detectar posibles recurrencias.4

Vivir con cáncer de vejiga

Para algunas personas, el tratamiento puede eliminar el cáncer de vejiga, pero también puede generar inquietud ante su posible reaparición. Otras veces, el cáncer no desaparece por completo o requiere tratamientos periódicos para controlarlo, lo que puede resultar duro y estresante, o causar cierto grado de depresión o ansiedad.13

Las personas que se sometan a una cistectomía con urostomía pueden sentir preocupación respecto a sus actividades cotidianas y requerir modificaciones en sus rutinas debido a los cambios en la forma de eliminar la orina. También pueden tener inquietud en lo que se refiere a su vida sexual. Los profesionales sanitarios pueden enseñar a cuidar la urostomía y a afrontar los cambios que conlleva.13

Apoyarse en otras personas, ya sean amigos y familiares o grupos de apoyo u orientadores profesionales también puede ser de utilidad.13

Reducir el riesgo de reaparición o progresión del cáncer

No fumar, llevar una dieta saludable, hacer ejercicio regular y mantenerse en un peso adecuado podría ayudar a reducir el riesgo de reaparición del cáncer, aunque se requieren más estudios de investigación para confirmar esta posibilidad.13

Por otro lado, algunos tratamientos tienen efectos adversos que pueden durar bastante tiempo o incluso aparecer después de finalizado el tratamiento. Las revisiones periódicas pueden ser una buena oportunidad para consultar con el médico cualquier cambio o preocupación en este sentido.13

¿Qué preguntar al equipo médico?

La siguiente lista incluye preguntas que pueden ayudar a una persona diagnosticada de cáncer de vejiga a iniciar una conversación con su equipo médico.14

  • ¿Qué tipo de cáncer de vejiga tengo?
  • ¿Cuál es el estadio de mi cáncer de vejiga?
  • ¿Se ha propagado el cáncer más allá de la vejiga?
  • ¿Cuáles son mis opciones de tratamiento?
  • ¿Necesitaré que me quiten la vejiga?
  • Si me extirpan la vejiga, ¿qué opciones tendré para orinar? ¿Cuáles son los pros y los contras de cada una?
  • ¿Afectará el tratamiento a mi vida diaria?
  • ¿Con qué frecuencia necesito hacerme revisiones o pruebas de seguimiento tras el tratamiento?
  • ¿Cómo sabremos si el cáncer ha regresado? ¿Qué debo vigilar?

Glosario

  • Catéter: tubo fino que se inserta en la vejiga o en los uréteres a través de la uretra.9
  • Células uroteliales: células que se encuentran en el revestimiento interno de la vejiga y de otras partes del tracto urinario.2
  • Cistoscopio: tubo delgado y flexible con una cámara o luz en el extremo utilizado para inspeccionar la vejiga en busca de cáncer.9
  • Disuria: dolor o incomodidad que se siente al orinar.15
  • Hematuria: sangre en la orina.1
  • Tracto urinario: sistema de drenaje que tenemos en el cuerpo humano para eliminar la orina, formado por los riñones, los uréteres, la vejiga y la uretra.16
  • Uretra: tubo a través del cual se pasa la orina.2
  • Urólogo: médico cirujano que se especializa en el diagnóstico y tratamiento de enfermedades del sistema urinario y del sistema reproductivo.17
  • Urostomía: es una abertura (estoma) en el abdomen (vientre) que redirige la orina fuera del cuerpo utilizando una sección del intestino. En el cáncer de vejiga, parte del tratamiento puede consistir en extirpar toda o parte de la vejiga y desviar la orina mediante una urostomía.18
  • Urotelio: revestimiento interno de la vejiga.2
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