María transmite una fuerza inusual con la mirada y, a pesar de su juventud, un pragmatismo propio de una persona que ha tenido que demostrar muy pronto una gran autonomía. Ella recuerda que de niña siempre estaba enferma. Creció sin apoyo familiar y, cuando fue mayor de edad, se independizó. Por entonces, le diagnosticaron enfermedad de Crohn. Nunca había oído hablar de ella, ni sabía que se enfrentaba a una enfermedad crónica, sin cura, pero con un tratamiento. Aún hoy siguen buscando el que mejor se adapte a ella.
“No lo contaba porque yo misma no asumía que estaba enferma”. Muchas fluctuaciones de peso, agotamiento, aislamiento social… “Descubrí a ACCU por Instagram. Me invitaron a un encuentro en Huesca y me fui yo sola desde Badajoz, sin saber a quién me iba a encontrar allí. Fue increíble. Por fin conocí a personas iguales a mí”. Actualmente mantiene una relación estrecha con el grupo de personas con enfermedad inflamatoria intestinal de ACCU en su ciudad. Aunque casi todas son mayores que ella, disfruta compartiendo y escuchando experiencias de personas con su misma condición.
María trabaja en una gran cadena de regalos. Está tranquila, hace ejercicio, cuida su alimentación, pero reconoce que va de casa al trabajo y del trabajo a casa. “Al final del día acabo reventada, no tengo fuerzas para nada más”.
Va al hospital cada 3 meses, donde revisan su tratamiento, pero al no tener asignado el mismo profesional sanitario, le desgasta tener que contar lo mismo una y otra vez. Y es agotador. “El médico más estable que tengo es el de atención primaria, sabe que me pongo el tratamiento biológico yo misma en mi casa y está al tanto de mi situación.”
María es una persona con mucha energía y grandes aficiones: la ilustración, que lleva aprendiendo desde niña; la fotografía, la moda y el arte. La ilustración es su gran pasión, tanto que lleva tatuados en sus brazos muchos de sus diseños. De hecho, le encantaría poder dedicarse profesionalmente a ello, con encargos que le inspiren y le muevan por dentro. En cuanto a la fotografía, le encanta capturar instantáneas de coches clásicos; si tiene la oportunidad incluso los conduce.
Para María, “el proyecto ‘Dreamers’ ya es un sueño hecho realidad”. Pero su verdadero sueño es poder dedicarse a la ilustración y vivir tranquila, sin que la enfermedad marque sus límites. “Dreamers“ acompañará este deseo de encontrarse con una persona referente del mundo del arte y la cultura.
María es todo un ejemplo de resiliencia y valentía, una inspiración para cualquiera que lucha por cumplir sus sueños.


