
Aproximadamente un 1% de la población española padece una enfermedad inflamatoria intestinal (EII), entre las que se encuentra la enfermedad de Crohn.1 Sus síntomas pueden ser incapacitantes y tienen un importante efecto físico y psicológico en el paciente.
Hablemos de la enfermedad de Crohn es un espacio de información para pacientes y familiares, con el que se busca mostrar la realidad de las enfermedades inflamatorias intestinales, así como ofrecer consejos e información práctica que ayude a los afectados a convivir mejor con su enfermedad.
¿Cuál es la realidad de la enfermedad de Crohn? Información básica sobre esta EII: qué es, quién la puede padecer, cómo se tratan sus síntomas, cómo se abordan sus posibles complicaciones…
Para saber más: datos y actualidad sobre la enfermedad de Crohn que te interesará conocer. Crohn en la infancia, impacto psicológico, información sobre el procedimiento de ostomía…
¿Cómo se convive con una patología crónica? Estos consejos pueden ayudarte a sentirte mejor en el día a día con enfermedad de Crohn: nutrición, vida social y laboral, sexualidad, apoyo psicológico… Tu bienestar es lo primero.
La enfermedad de Crohn es una enfermedad inflamatoria intestinal (EII) que provoca una inflamación en las paredes del tracto digestivo. 2
Pertenece, además, al grupo de enfermedades inflamatorias inmunomediadas (IMID), que engloba una serie de patologías que, aunque no están relacionadas aparentemente, tienen como denominador común la inflamación. Es frecuente que una persona padezca más de una IMID a la vez. 3
La enfermedad de Crohn puede afectar a cualquier segmento del tubo digestivo, aunque diversos estudios han demostrado que la zona entre el íleon y el colon es su localización más frecuente.4
Su origen se desconoce, pero se ha comprobado que suele aparecer en personas con predisposición genética y que presentan una respuesta inadecuada de su sistema inmune frente a determinados factores de riesgo.
Esto ocasiona un proceso de inflamación que suele afectar a todas las capas de la pared intestinal 5, y se manifiesta con síntomas como dolor abdominal, diarrea, sangrado rectal y/o pérdida de peso. 6
Los síntomas de la enfermedad de Crohn varían según la localización de la inflamación.7
En ocasiones, la enfermedad puede manifestarse fuera del aparato digestivo, como en las articulaciones, la piel y los ojos.6
La enfermedad de Crohn tiene carácter crónico2, aparece normalmente durante la juventud, aunque puede manifestarse en cualquier momento de la infancia o la edad adulta,89 y su incidencia es mayor en zonas urbanas. 8
Actualmente la enfermedad no tiene cura, aunque los tratamientos están enfocados a dotar de la mayor calidad de vida posible. 5
Según la campaña de sensibilización de ACCU y el Grupo Español de Trabajo en Enfermedad de Crohn y Colitis Ulcerosa, cerca de un 1% de la población española padece una EII.10 Además:
No todas las personas presentan los mismos síntomas, existen diferencias que permiten clasificar a las personas afectadas según la edad, localización de la inflamación y el patrón de la enfermedad.
Con este sistema de clasificación por categorías se puede establecer un pronóstico adecuado y, a la vez, seleccionar el tratamiento que mejor se adapte a las necesidades de la persona.
Tanto la enfermedad de Crohn como la colitis ulcerosa pertenecen al grupo de EII.2
Como consecuencia de la predisposición genética de cada persona y por alteraciones en la microbiota intestinal, el sistema inmune puede activarse de forma inapropiada y desencadenar un proceso inflamatorio.
Las enfermedades EII tienen fases de duración variable en las que aparecen los síntomas (brotes) o desaparecen (remisión). 8
Los síntomas más comunes son diarrea, fatiga, dolor abdominal, falta de apetito y sangrado que puede aparecer en el retrete o en las heces. 6
Existe una tercera entidad, la colitis inclasificable o indeterminada, que supone una minoría de los casos de EII y hace referencia a los supuestos en los que no es posible establecer un diagnóstico definitivo de colitis ulcerosa o enfermedad de Crohn.
En España, la colitis ulcerosa está más extendida que la enfermedad de Crohn, con una incidencia del 58% frente al 42%. 8
Solo se puede padecer una de las dos enfermedades y, en el caso de que no se pueda establecer el diagnóstico, se utiliza el término de colitis indeterminada. 8
En definitiva, la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa son enfermedades diferentes cuyas principales diferencias son:26
Se localiza en el intestino grueso (colon). Nunca afecta al intestino delgado.
Afecta a la mucosa del colon (intestino grueso).
Las deposiciones con presencia de sangre o moco es su síntoma principal.
Rara vez presenta estenosis, abscesos o fístulas intestinales.
Puede manifestarse de manera extraintestinal, pero con menor frecuencia.
Presenta una extensión continua de la inflamación.
Puede afectar a cualquier parte del tracto gastro-intestinal.
Suele extenderse por todas las capas de la pared intestinal.
Se caracteriza por la diarrea y dolor abdominal en forma de cólico.
Sí puede presentar estenosis, úlceras y fístulas intestinales.
Son más frecuentes las manifestaciones extrainstestinales.
Puede presentar una inflamación parcheada, dejando zonas del intestino sanas.
Enfermedad de Crohn hoy > Impacto de la enfermedad de Crohn en el desarrollo de los menores
La enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa son enfermedades que se manifiestan en edades tempranas. De hecho, la edad media del diagnóstico se sitúa alrededor de los 30 años, pero la incidencia en menores está aumentando.12
En el caso de la enfermedad de Crohn, el 25% de los diagnósticos se da en personas menores de 20 años. Además, el pico de inicio de la enfermedad inflamatoria intestinal se produce en la adolescencia, mientras que un 4% de los niños son diagnosticados antes de cumplir 5 años.13
La presentación de la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa en la etapa infantil puede tener mayores complicaciones que al aparecer en la edad adulta. 13 Además, esta enfermedad inflamatoria intestinal tiene un elevado riesgo de afectar el crecimiento y desarrollo físico. 14 Particularmente, el déficit nutricional es uno de los factores que más influyen en la salud 15, debido a la alta demanda de energía del organismo durante la fase de crecimiento.
La mala absorción de nutrientes de los alimentos 15, por su parte, se manifiesta en retrasos durante el desarrollo físico y sexual. 14
Los datos indican que entre un 15% y 40% de las personas menores de 16 años con enfermedad de Crohn presentan déficit o compromiso nutricional. 15
A su vez, casi un 90% de preadolescentes con la enfermedad pueden reflejar problemas 15 en la velocidad de crecimiento, especialmente con relación a:
Otro de los problemas fundamentales a los que se enfrentan niñas y niños con EII es la osteopenia. Esta condición afecta aproximadamente al 40% de las personas con enfermedad de Crohn menores de 16 años. 16
Estas alteraciones en el desarrollo físico derivan en problemas emocionales, especialmente durante la adolescencia. 15
Los cambios físicos ocasionados por la lentitud del desarrollo, unidos a los síntomas propios de la enfermedad (diarrea, sangrado rectal, náuseas, hinchazón y cólicos abdominales…) y a los posibles efectos secundarios de la medicación pueden derivar en un rechazo a los tratamientos, lo que puede agravar y/o perpetuar los problemas causados por la enfermedad. 15
El diagnóstico de la enfermedad de Crohn durante la edad pediátrica es fundamental y requiere prestar especial atención a pistas como alteraciones en las deposiciones, dolores abdominales, sangrados rectales o problemas renales. 15
Esto permitirá iniciar un tratamiento centrado en la remisión sintomática y dar el soporte nutricional que permita alcanzar una tasa de desarrollo y crecimiento normal.
Además, se podrá ofrecer apoyo psicológico temprano que garantice la salud emocional del menor y la adherencia al tratamiento. 15
Enfermedad de Crohn hoy > Impacto de la enfermedad de Crohn en el desarrollo de los menores
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En el caso de la enfermedad de Crohn, el 25% de los diagnósticos se da en personas menores de 20 años. Además, el pico de inicio de la enfermedad inflamatoria intestinal se produce en la adolescencia, mientras que un 4% de los niños son diagnosticados antes de cumplir 5 años.13
La presentación de la enfermedad de Crohn o la colitis ulcerosa en la etapa infantil puede tener mayores complicaciones que al aparecer en la edad adulta. 13 Además, esta enfermedad inflamatoria intestinal tiene un elevado riesgo de afectar el crecimiento y desarrollo físico. 14 Particularmente, el déficit nutricional es uno de los factores que más influyen en la salud 15, debido a la alta demanda de energía del organismo durante la fase de crecimiento.
La mala absorción de nutrientes de los alimentos 15, por su parte, se manifiesta en retrasos durante el desarrollo físico y sexual. 14
Los datos indican que entre un 15% y 40% de las personas menores de 16 años con enfermedad de Crohn presentan déficit o compromiso nutricional. 15
A su vez, casi un 90% de preadolescentes con la enfermedad pueden reflejar problemas 15 en la velocidad de crecimiento, especialmente con relación a:
Otro de los problemas fundamentales a los que se enfrentan niñas y niños con EII es la osteopenia. Esta condición afecta aproximadamente al 40% de las personas con enfermedad de Crohn menores de 16 años. 16
Estas alteraciones en el desarrollo físico derivan en problemas emocionales, especialmente durante la adolescencia. 15
Los cambios físicos ocasionados por la lentitud del desarrollo, unidos a los síntomas propios de la enfermedad (diarrea, sangrado rectal, náuseas, hinchazón y cólicos abdominales…) y a los posibles efectos secundarios de la medicación pueden derivar en un rechazo a los tratamientos, lo que puede agravar y/o perpetuar los problemas causados por la enfermedad. 15
El diagnóstico de la enfermedad de Crohn durante la edad pediátrica es fundamental y requiere prestar especial atención a pistas como alteraciones en las deposiciones, dolores abdominales, sangrados rectales o problemas renales. 15
Esto permitirá iniciar un tratamiento centrado en la remisión sintomática y dar el soporte nutricional que permita alcanzar una tasa de desarrollo y crecimiento normal.
Además, se podrá ofrecer apoyo psicológico temprano que garantice la salud emocional del menor y la adherencia al tratamiento. 15

















