
Las causas de la esquizofrenia no son conocidas, aunque la investigación apunta a una combinación de factores genéticos, neuroquímicos y ambientales. 1
Además, existen algunos factores de riesgo que pueden predisponer a desarrollar esta enfermedad, como determinadas experiencias vitales relacionadas con la pobreza, las situaciones de peligro o el consumo de drogas que alteran la mente en la adolescencia o la juventud. 1
Los factores genéticos contribuyen fuertemente a determinar el riesgo de desarrollar esquizofrenia. 2 De hecho, se considera que el rango de heredabilidad de la enfermedad es del 60-80%, y se han identificado diferentes alternaciones genéticas que podrían estar implicadas en su aparición. 3
Se han descrito también algunos factores ambientales que pueden aumentar el riesgo de desarrollar esquizofrenia, tales como:
El desarrollo de la esquizofrenia parece estar relacionado con ciertas alteraciones químicas que se producen en el cerebro. Las dos alteraciones químicas más importantes afectan a los niveles de glutamato y dopamina, dos sustancias estimulantes que permiten la comunicación entre las células cerebrales. 1
Además, se han desarrollado estudios que plantean que ciertos cambios en la estructura del cerebro y del sistema nervioso central pueden tener que ver con el desarrollo de la esquizofrenia. 1

