Tratamiento

Tratamiento

El tratamiento de la esquizofrenia ha de ser personalizado, y suele requerir reevaluaciones y ajustes a medida que pasa el tiempo, en función de la respuesta al tratamiento, las dificultades con la tolerancia o con la adherencia terapéutica, los cambios en el tipo de problemas o síntomas presentes, entre otros factores. 1

Para adaptar el plan de tratamiento a las necesidades de cada persona, también puede ser necesario ajustarlo en virtud de aspectos socioculturales o demográficos, con el objetivo de mejorar la calidad de vida o los aspectos del funcionamiento social, académico o laboral. Asimismo, los factores que influyen en el metabolismo de los medicamentos también pueden requerir ajustes al plan de tratamiento. 1

Por otro lado, es fundamental tener en cuenta las opiniones respecto al tipo de tratamiento más adecuado, tanto de la persona con esquizofrenia como de sus familiares y allegados. Estos pueden ofrecer una idea más global de las necesidades de la persona con la enfermedad, así como identificar posibles barreras (dificultades cognitivas, desorganización, recursos sociales inadecuados, etc.) a la hora de seguir adecuadamente el plan de tratamiento. 1

El tratamiento permitirá reducir la recurrencia y gravedad de los síntomas de la persona con esquizofrenia
Objetivos del tratamiento de la esquizofrenia

Los objetivos del tratamiento son: 1

  • Promover y mantener la recuperación.
  • Mejorar la calidad de vida y el funcionamiento de las personas.
  • Eliminar o reducir los síntomas de la esquizofrenia.

Para poder cumplirlos, es fundamental identificar las aspiraciones y preferencias de cada persona con esquizofrenia. 1

Un tratamiento integral

En el abordaje de la esquizofrenia se deben considerar tanto el tratamiento no farmacológico como el farmacológico, así como tener en cuenta que una combinación de ambos acercamientos puede servir para optimizar los resultados. 1 En esta línea, tratar la esquizofrenia puede requerir abordaje farmacológico para aliviar los síntomas y controlar la enfermedad, combinado con intervenciones psicológicas. Asimismo, se debe prestar atención a la salud física y al tratamiento de posibles comorbilidades, como la enfermedad cardiovascular, ya que las personas con esquizofrenia tienen un mayor riesgo de desarrollarla. 2

Por otro lado, muchas personas con esquizofrenia agradecen que sus familiares se involucren, lo que puede concederles un rol importante en su cuidado. Por ello, las familias y otras personas allegadas pueden beneficiarse con materiales educativos que les ayuden a gestionar mejor la enfermedad. 1

Tratamiento farmacológico de la esquizofrenia

Los antipsicóticos son la medicación principal en la esquizofrenia. Su mecanismo de acción suele consistir en bloquear los efectos de la dopamina en el cerebro. 2

La administración temprana de esta medicación puede mejorar los síntomas de la esquizofrenia de forma sostenida. De igual modo, la terapia de mantenimiento o medicación a largo plazo reduce el riesgo de recaídas. 2

La mayoría de las guías sugieren que la medicación antipsicótica para personas con un primer episodio de esquizofrenia debe mantenerse durante, al menos, un periodo de 6 meses a 2 años. En este sentido, la adherencia al tratamiento es fundamental, puesto que dejar de tomar la medicación puede tener consecuencias graves, como la aparición del síndrome de abstinencia o las recaídas. De hecho, algunos estudios han observado tasas de episodios recurrentes del 77-90% en personas con esquizofrenia que interrumpieron su tratamiento antipsicótico por falta de adherencia. 2

Tipos de tratamiento con antipsicóticos

Existen diferentes tipos de fármacos antipsicóticos. La clasificación más aceptada distingue entre antipsicóticos de primera o segunda generación, en función de su mecanismo de acción y de sus efectos adversos. 3

La elección de unos u otros dependerá de las necesidades del paciente. Por lo tanto, antes de comenzar el tratamiento, es conveniente que el médico recopile información sobre las preferencias de la persona con esquizofrenia (y sus familiares), y que realice un análisis teniendo en cuenta la respuesta a tratamientos anteriores y los posibles beneficios y riesgos de la medicación. 1

Los farmacéuticos también pueden asegurar su uso adecuado, informando y resolviendo las dudas sobre el tratamiento, ayudando en el manejo de los posibles efectos secundarios, favoreciendo la adherencia y derivando al médico cuando se considere necesario. 3

Los antispsicóticos de primera generación son útiles para tratar los síntomas positivos de la esquizofrenia
Antipsicóticos de primera generación

También llamados antipsicóticos típicos. Estos fármacos tienen mayor eficacia para tratar los síntomas positivos de la enfermedad que los negativos y/o los cognitivos. 3

Los antipsicóticos de segunda generación actúan frente a los síntomas negativos y positivos de la esquizofrenia
Antipsicóticos de segunda generación

También llamados atípicos. Mejoran tanto los síntomas negativos como los positivos. 3

Antipsicóticos inyectables para tratar rápidamente  la esquizofrenia
Antipsicóticos inyectables

Los antipsicóticos están disponibles en distintas formulaciones, entre las que se incluyen los inyectables.

Los antipsicóticos inyectables pueden utilizarse para tratar rápidamente la agitación y las alteraciones conductuales de la esquizofrenia, o bien como formas inyectables de liberación prolongada. 3 Estas últimas pueden ser útiles para: 3

  • Personas estabilizadas a las que les resulte más cómoda la administración mensual o trimestral del tratamiento.
  • Personas con problemas de adherencia terapéutica y un consiguiente riesgo de recaídas.
La psicoterapia tiene como fin ayudar al paciente con esquizofrenia a identificar y cambiar sus emociones y pensamientos preocupantes
Psicoterapia

La psicoterapia tiene un papel importante en el tratamiento de la esquizofrenia, ya que puede ayudar a la persona con la enfermedad a relacionarse mejor con su comunidad, lo que, a su vez, puede resultar en mejoras clínicas como la reducción del número de recaídas y de hospitalizaciones. 2


El principal objetivo es ayudar a la persona con esquizofrenia a identificar y cambiar sus emociones, pensamientos y comportamientos preocupantes. En la mayoría de los casos, se trata de un tipo de tratamiento que consiste en hablar con un profesional de la salud mental. También pueden realizarse terapias en grupos de varias personas con la enfermedad. 4


La psicoterapia persigue aliviar los síntomas de la esquizofrenia, mantener o fomentar el día a día de quienes la padecen y mejorar su calidad de vida. 4

Tipos de psicoterapia

Existe evidencia de la utilidad de numerosas intervenciones psicoterapéuticas, como las siguientes: 2

  • Tratamiento comunitario asertivo. Está dirigido a un subgrupo de personas con alta demanda de servicios. Implica un equipo multidisciplinario que trabaja en la comunidad para brindar diversos servicios, como la gestión de medicamentos, el apoyo práctico (por ejemplo, con alojamiento) y la rehabilitación. La investigación de varios países concluye que este tipo de psicoterapia reduce las tasas de hospitalización y de sinhogarismo, al tiempo que facilita la autonomía de las personas con esquizofrenia. 2

  • Terapia cognitivo-conductual para la psicosis. Aun con el tratamiento farmacológico, los síntomas psicóticos pueden persistir, lo que puede crear una barrera importante de cara a la recuperación. La terapia cognitivo-conductual se centra en este grupo de síntomas para disminuir su severidad. Muchos estudios han desmotrado que logra reducir los síntomas positivos y negativos y las alteraciones del ánimo, y mejorar el funcionamiento social. 2

  • Rehabilitación cognitiva. Este tipo de psicoterapia contempla ejercicios para mejorar aspectos cognitivos mediante estrategias que fomenten su adecuada realización. También puede incluir pautas para gestionar los problemas cognitivos. Se ha sugerido que la rehabilitación cognitiva podría mejorar los resultados de otras formas de psicoterapia al aumentar la capacidad de aprender nuevas habilidades. 2

  • Terapia familiar/psicoeducación. Muchas personas con esquizofrenia viven con sus familias, por lo que la psicoeducación familiar puede desempeñar un papel importante en el proceso de recuperación. Consiste en formar a las personas con esquizofrenia y a sus familiares en la enfermedad y sus síntomas, lo que les permite gestionarla mejor, potenciando las fortalezas y aprendiendo sobre autocuidado. Esto favorece, a su vez, la toma de decisiones compartidas y la colaboración con el equipo médico. Varios estudios han demostrado cómo este tipo de psicoterapia familiar reduce las recaídas y las hospitalizaciones, y puede mejorar el funcionamiento social de la persona con esquizofrenia. 2

  • Apoyo entre iguales y estrategias de autoayuda. Las personas con esquizofrenia, o afectadas por la enfermedad, pueden ofrecer puntos de vista elocuentes y valiosos sobre esta condición. Por ello, las intervenciones entre pares adquieren un importante lugar en el plan de atención a personas con esquizofrenia. Esta psicoterapia mejora el empoderamiento y la habilidad para manejar la enfermedad. 2

  • Entrenamiento en habilidades sociales. Para las personas con esquizofrenia, los problemas en el plano psicosocial conllevan dificultades en sus habilidades sociales que pueden manifestarse antes del debut de la enfermedad y persistir si no son abordados. El entrenamiento en habilidades sociales puede mejorar sus capacidades sociales y su día a día, favoreciendo la vida en comunidad. 2

  • Empleo con apoyo. Para las personas con esquizofrenia que han experimentado episodios psicóticos, algunos empleos pueden ser menos adecuados, por lo que podrían beneficiarse del apoyo por parte de un psiquiatra a la hora de orientar su carrera laboral. 2

  • Tratamiento integrado para el trastorno coexistente por abuso de sustancias. Este tipo de psicoterapia está orientado a reducir el consumo de sustancias y las tasas de arrestos, así como a mejorar el funcionamiento de las personas con esquizofrenia. 2

Otras psicoterapias prometedoras que se están desarrollando y evaluando son la terapia cognitiva adaptativa, la intervención para un estilo de vida saludable, las intervenciones dirigidas a personas mayores, la intervención en la fase prodrómica de la esquizofrenia, el entrenamiento en cognición social y la rehabilitación social (modelo Clubhouse). 2

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