
La esquizofrenia hoy < ¿Cómo prevenir las recaídas en personas con esquizofrenia?

Para muchas personas, el desarrollo clínico de la esquizofrenia se caracteriza por recaídas recurrentes que pueden deberse a la falta de adherencia al tratamiento y suelen producirse en las primeras etapas de la enfermedad. Tras ellas, la gravedad de los síntomas suele volver a niveles similares a los del episodio psicótico inicial. 2
Por otro lado, las recaídas pueden afectar negativamente a las relaciones personales, la educación y el empleo de las personas con esquizofrenia y, en consecuencia, también pueden provocar baja autoestima y sentimientos de desesperanza. 2
Dejar de tomar la medicación es la causa más frecuente de las recaídas de la esquizofrenia. 1 No en vano, algunos estudios han observado tasas de episodios recurrentes de esquizofrenia tras abandonar el tratamiento antipsicótico del 77-90% o más. En estas situaciones, la falta de adherencia terapéutica fue señalada repetidamente como principal motivo desencadenante de los nuevos brotes.3
Existen diversos motivos por los que las personas con esquizofrenia pueden dejar de tomar su medicación:
El apoyo familiar y una fuerte relación médico-paciente pueden ayudar a mejorar la adherencia a la medicación. 3
Además de la falta de adherencia, el alcohol y el abuso de sustancias se asocian con un peor pronóstico en lo que se refiere al riesgo de recaídas. 3 Por su parte, el estrés puede desencadenar o exacerbar los síntomas de la esquizofrenia.1
Las recaídas pueden producirse aun cuando la persona con la enfermedad esté siguiendo su tratamiento según lo prescrito. 1 Además, la transición desde la remisión de la enfermedad hasta la recaída puede ser abrupta, con signos de alerta tempranos limitados. 2
No obstante, existen algunos factores a los que es importante prestar atención para poder adelantarse a los acontecimientos y acudir al médico de inmediato. Algunas señales de alerta de las recaídas de la esquizofrenia son: 1
Los tratamientos antipsicóticos y la psicoterapia han logrado reducir el riesgo de recaídas de la esquizofrenia. 3 Por lo tanto, resulta fundamental insistir en la importancia de cumplir con el tratamiento farmacológico. 1
Por su parte, la psicoterapia como parte del tratamiento de la esquizofrenia está enfocada a potenciar el funcionamiento de las personas en su comunidad, lo que, a su vez, puede resultar en mejoras de su situación clínica. Existen diferentes tipos de terapias, orientadas tanto a la persona con la enfermedad como a sus familiares. Así, algunas estrategias pueden formar parte de programas integrados que incluyen también la psicoeducación familiar. 3
Como muchas personas con esquizofrenia viven con sus familias, la psicoeducación familiar puede desempeñar un papel importante a la hora de promover la recuperación. Este proceso consiste en educar a las personas y a las familias sobre la naturaleza y los síntomas de la enfermedad, y les permite desarrollar estrategias adaptativas para afrontar la situación, aprovechar sus fortalezas y aprender a cuidarse. Diferentes estudios han evidenciado su efectividad para reducir las recaídas y las hospitalizaciones, así como para mejorar el funcionamiento social de las personas con esquizofrenia. 3 De igual modo, colaborar con los cuidadores de las personas con esquizofrenia y ofrecerles información comprensible también puede ayudar a prevenir las recaídas y a fomentar la adherencia terapéutica. 3
Como sociedad, conviene adoptar medidas que permitan reducir el impacto de la esquizofrenia y prevenir el deterioro de la función social de las personas con la enfermedad. Por ejemplo, proporcionarles vivienda y aumentar sus oportunidades de empleo puede conducir a mejores resultados clínicos y reducir el riesgo de recaídas. 2